El juego...


LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN EL DESARROLLO DEL NIÑO


 
El juego es tema de interés tanto para niños normales como para niños con Síndrome de Down como herramienta indispensable para desplegar el desarrollo psicológico de los niños y como elemento indispensable del proceso de enseñanza-aprendizaje.
 
La comprensión del desarrollo psicológico es parte fundamental del comportamiento humano no sólo en los primeros años de vida sino en todo el ciclo vital. Su estudio, análisis y comprensión es muy importante para conocer el qué, cómo y cuándo evolucionan los individuos a través de las diferentes etapas de la vida. El fundamento para constituirse este desarrollo psicológico de los niños se debe a la interacción entre la biología de los seres humanos y su interacción a través de los medios y herramientas que utilizan, ambos factores, filogenia y ontogenia favorecen el desarrollo de funciones psicológicas superiores, como son la inteligencia el lenguaje, el pensamiento, la capacidad de reconocer y establecer relaciones afectivas, para asimilar y apropiarse del conocimiento del mundo. Especialmente, el juego es el medio por el cual avanza el desarrollo psicológico del niño tanto normal como con discapacidad, el papel que desempeña es crucial ya que propicia la curiosidad, motiva al niño a involucrarse en episodios interactivos y sociales, el juego evoluciona con el niño haciéndolo a su vez evolucionar, el juego y los juguetes incitan a la actividad lúdica del niño desde el nacimiento hasta la edad adulta.

Desde el nacimiento el adulto debe satisfacer la curiosidad natural del niño entregándole los objetos apropiados para estimular sus sentidos y desarrollar sus aptitudes, el niño conoce el mundo por medio de los adultos, las capacidades y los conocimientos del niño se van enriqueciendo a partir de las novedades que le aporta el medio ambiente. Si no dispone el niño del estímulo, ni de las experiencias, su deseo de descubrir disminuirá y no podrá progresar.

En la edad preescolar el  niño distinguir su cuerpo en relación al medio ambiente, de esta manera descubrirá su esquema corporal.

 Hacia los 4 años de edad, el sistema Nervioso Central y los órganos de los sentidos han adquirido el desarrollo necesario para que la coordinación de los movimientos de los miembros superiores e inferiores se fortifique y se afine.

El juego contribuye a mejorar el equilibrio, la flexibilidad, el dominio y armonía de los movimientos y la adquisición de los automatismos, estos últimos facilitarán a su vez la coordinación acorde y exacta de los movimientos lo que conduce a una mayor rapidez en la ejecución. Para apoyar a ese desarrollo psicomotor se debe, además crear un ambiente de juego que propicie las ideas de los niños, debe permitírseles que se apropien de los objetos que descubren, que entren libremente en interacción con ellos. Hay que tomar en cuenta que al inicio el niño realice las actividades por el placer de hacerlas y con la finalidad de vencer la dificultad que le representa. Posteriormente, las manipulaciones una vez asimiladas favorecerán la aparición de hábitos sensoriomotrices que permitirán al

Los juegos, juguetes y actividades que contribuyen al desarrollo motor del niño de edad preescolar son aquellos que estimulan la musculatura gruesa, juegos que permiten correr, trepar, arrastrarse, saltar, brincar, galopar, todos aquellos que favorezcan y estimulen los más variados desplazamientos.

Los juegos que favorecen la coordinación ojo-pie y el equilibrio:
·         son los carritos para jalar, empujar, rodar, los juguetes que permiten el balanceo son las cuerdas para saltar, las pelotas etc.

Los juegos que favorecen la coordinación ojo-mano:
·         Son las actividades manuales de rasgar, estrujar, despedazar, cortar con tijeras, pegar, coser, amasar y modelar, ensartar objetos, el hacer un dibujo es un ejercicio lúdico que estimula la motricidad fina, ejercita y favorece la memorización, el aprendizaje de los conceptos y ejercita la abstracción a partir de una actividad concreta.

Se consideran importantes para la independencia de los niños son:
·         las actividades de la vida diaria las acciones como abotonar la ropa personal o de la muñeca, utilizar cierres, anudar zapatos, trasportar un objeto frágil o que contenga objetos que no deben caerse
.
Con respecto al desarrollo cognoscitivo el niño preescolar es sincrético que significa que percibe un conjunto de manera global, está limitado al presente y no diferencia entre el yo y no yo, su percepción de las cosas es global subjetiva, no es capaz de establecer relaciones entre los elementos de un conjunto complejo.

El niño tiene de lo real una visión más afectiva que intelectual, no puede separar con nitidez entre lo subjetivo y lo objetivo, ignora que su experiencia es sólo parcial y le atribuye un valor absoluto. No es capaz de adaptar su pensamiento a lo real. Sitúa para sí mismo lo que nosotros situamos en el exterior. Y cuando el niño proyecta su persona en las cosas y les traspasa sus propias características está expresando el correspondiente animismo, en donde se supone que los objetos tienen la capacidad de moverse y de actuar. Éstos aspectos del pensamiento indican la manera en que se desarrolla en el niño la inteligencia y gracias al juego que representa el puente por el cual los niños atraviesan de la subjetividad a la objetividad, de lo concreto a lo abstracto, son los elementos que requieren los niños para diferenciar la realidad de la fantasía. Mediante el juego el niño preescolar desarrolla relaciones que establecen la causa y el efecto y así encuentra una explicación a lo que ve, esto va a facilitar que el niño adquiera una actitud lógica.

Aquellos juegos que permiten la coordinación de los movimientos finos son:
·         golpear, atornillar, encajar, aserruchar, martillar y apernar, en tanto los juegos que hacen mover las manos y los dedos son los que se realizan con manivelas conectadas a engranes, artículos para apilar y encajar sobre una tabla.

A través del juego el niño también desarrolla sus facultades de análisis, es capaz de sintetizar y acceder a la lógica la cual le permitirá desarrollar competencias que le serán útiles para el aprendizaje escolar (observación, creatividad, perseverancia), la clasificación de objetos de izquierda a derecha o de imágenes para reconstruir una acción facilitan la preparación de la combinación de letras y de palabras para formar una idea. Los juegos que permiten cuantificar, ordenar y los que son de paridad son preparatorios para las matemáticas y ayudan a los niños a descubrir las operaciones.

A través del juego el niño también desarrolla sus facultades de análisis, es capaz de sintetizar y acceder a la lógica la cual le permitirá desarrollar competencias que le serán útiles para el aprendizaje escolar (observación, creatividad, perseverancia), la clasificación de objetos de

Por otra parte, los rompecabezas o juegos de construcción facilitan que el niño ejercite la imaginación y que pueda construir todo aquello que los materiales del juego le sugieran. Y hay que tener presente que no es conveniente darle al niño juegos con demasiadas dificultades ya que sería muy frustrante para él resolverlas.

Con frecuencia los adultos creen que los niños con discapacidad no tienen la capacidad para jugar y, por tanto, olvidan planear y fomentar su juego, a pesar de que se ha demostrado que el juego de los niños especiales es más abundante, más diverso y más sofisticado en un situación social integrada, que en una segregada (Esposito y Koorland, 1989, Kohl y Beckman, 1984).

Los niños con alteraciones en su desarrollo psicológico, específicamente los niños que padecen Síndrome de Down, presentan juegos elaborados cuando sus compañeros no se encuentran discapacitados, son más jóvenes en su edad cronológica y son idénticos en su nivel de desarrollo psicológico (Bednersh y Peck, 1986). Los adultos en su mayoría, asumen que los niños con alteraciones en especial aquellas de naturaleza intelectual necesitan una mayor cantidad de guía y dirección para jugar.

Bibliografía :

-Bednersh, F. Y y Peck, C. A. (1986). Evaluación en ámbitos sociales: efectos de las características de los compañeros sobre la conducta social de niños con disfunciones severas.

-Kohl, F.L. y Beckman, P.J. (1984). Comparación de las interacciones entre niños con discapacidades y sin discapacidades durante las actividades escolares.  Journal of the Division for Early Childhood 8, 49-56.Child Study Journal 16, 83-94.



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