Autismo vs. Asperger
La voz “autismo” deriva del griego, “autos”, que significa uno mismo, y se empleo para significar ese estado de ensimismamiento patológico, que caracteriza a algunos pacientes psíquicos, y que consiste en encerrarse en sí mismos, sin abrirse a los demás por la comunicación. El concepto autismo hizo fortuna entre los especialistas, generalizándose su uso, más tarde a otras enfermedades.
Con arreglo a su significado inicial, el termino autismo está muy lejos de hacer justicia, de describir lo que en el autismo infantil sucede.
Lo propio del autismo es la presencia, desde la temprana edad, de una extrema dificultad para desarrollar hábitos que sirvan para relacionarse con los demás.
Hasta los años sesenta, se diagnosticaba de autista a los niños que mostraban en su manera de comportarse las dos manifestaciones siguientes: una soledad extrema o dificultad insuperable para relacionarse con las demás personas, y la insistencia de mantener rígidamente y sin cambio alguno su entorno.
En los niños autistas, bastaba con cambiar de sitio un objeto de su habitación o un mueble de la casa, para que manifiesten su protesta y desadaptación (gestos de contrariedad, rabietas, pena, irritabilidad, movimientos estereotipados, etc.).
Al final de esta década Rutter y Lockyer (1967) reagrupan en tres los síntomas que han de manifestarse en los niños para que puedan ser diagnosticados como autistas. A los dos que antes se han señalado se añaden el retraso o déficit del lenguaje, caracterizado por disminución de la comprensión, ecolalia (repetición casi automática de palabras o silabas que se han dirigido al paciente, de forma estereotipada, “síntoma del papagayo”) e inversión pronominal (confusión en el uso de los pronombres personales al usar “tú” o “él” para referirse a sí mismo).
1. Polaino Lorente Aquilino, Doménech Llabería Edelmira, Cuxart Francesc. (1997) El impacto del niño autista en la familia. Instituto de Ciencias para la Familia. Universidad de Navarra. Ediciones Rialp, S.A. pp. 23-24.
El Síndrome de Asperger (SA) fue descrito en 1944 por el médico pediatra austriaco Hans Asperger.
El Síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del desarrollo neurológicoque afecta el funcionamiento social y el espectro de actividades e intereses. Está vinculado a una disfunción de diversos circuitos cerebrales (Artigas, 2007).
Cada niño, niña o persona adulta que presenta el Síndrome de Asperger, manifiesta diferentes características de la personalidad y/o dificultades en la interacción social durante su vida, que en algunos casos pasan inadvertidas. Aunque las personas con este síndrome tienen un aspecto físico y una capacidad intelectual normales, enfrentan dificultades –que varían de leves a graves– originadas durante su desarrollo, como dificultades en la interacción social y en la comunicación verbal y no verbal, rutinas repetitivas, poca flexibilidad de pensamiento e intereses específicos (Barquero, 2007).
2. Zúñiga Montero, Marco Antonio. (2009) Artículo El síndrome de Asperger y su clasificación. Redalyc. Universidad de Costa Rica. Educación, vol. 33, núm. 1. 2009 pp 183-186.
El síndrome de Asperger (AS) es un trastorno del desarrollo que se caracteriza por:
· Intereses limitados o una preocupación inusual, con un tema en particular a la exclusión de otras actividades de rutinas repetitivas.
· Peculiaridades en el habla y el lenguaje, como hablar de una manera excesivamente formal o en un tono monocorde, o tomando literalmente las figuras del discurso.
· Comportamiento inadecuado social y emocional y la incapacidad para interactuar con éxito con sus compañeros.
· Problemas con la comunicación no verbal, incluyendo el uso limitado de gestos, expresiones faciales limitadas o inadecuadas, o un peculiar, rígida mirada.
SA es un trastorno del espectro Autista (TEA), uno de un grupo determinado de trastornos neurológicos caracterizados por un mayor o menor grado de deterioro en el lenguaje y las habilidades de comunicación, así como patrones repetitivos o restrictivos de pensamiento y conducta.
3. Heredia Urbano, Juan. (2010) Artículo Educación Especial. El síndrome de Asperger, Volumen I. Granada. Revista Digital Innovación y Experiencias Educativas, No. 30 2010 pp. 2
En 1944, Hans Asperger, un pediatra austríaco, describía un grupo de niños con características similares muy peculiares que él llamó psicopatía autística. Actualmente este síndrome se conoce con el nombre de “Síndrome de asperger” y se ubica dentro de los trastornos generalizados del desarrollo.
Pedreira y otros (2003), señalan que el síndrome de asperger, tiene puntos de contacto con diversos trastornos pero, simultáneamente, su idiosincrasia le ha hecho adquirir un peso como entidad independiente, siendo incluido tanto en el DSM IV (APA, 2000) como en la CIE-10. Desde esta consideración la forma de aproximarse al conocimiento del asperger, como bien lo expresan Díez-Cuervo et al (2005), suele ser un proceso de carácter deductivo, mediante el cual los profesionales o especialistas, guiados por sus conocimientos y experiencia clínica, y mediante las categorías universalmente aceptadas por la comunidad científica (DSM IV, 2000 o CIE-10) clasifican y caracterizan el comportamiento del individuo.
La persona con Asperger es catalogada como deficitaria, trastornada o poseedora de un desorden mental. Habida cuenta de este presupuesto compartido por la comunidad internacional se refleja en unos Criterios de Diagnóstico establecidos en el DSM IV (APA, 2000).
Dentro de este marco clínico se considera relevante por la abundancia de las explicaciones los aportes dados por Ángel Riviere (2001) el cual señala que los niños con asperger se caracterizan por presentar cinco tipos de trastornos psicológicos. Uno de ellos es el trastorno cualitativo de la relación, el cual consiste en una incapacidad para relacionarse con iguales debido a la falta de sensibilidad a las señales de interacción social tales como las relacionadas con la expresión no verbal. Esto va aunado a una falta de reciprocidad emocional. También se presenta unalimitación importante en las capacidades para adaptar las conductas sociales ya que les cuesta comprender las intenciones ajenas y especialmente “dobles intenciones”.
Uno de los componentes más importantes según Riviere (2001) son la inflexibilidad mental y comportamental, la cual se denota en el interés absorbente y excesivo por ciertos contenidos (como p. ej. las barajitas), la constitución de ciertos rituales, las actitudes perfeccionistas extremas que dan lugar a gran lentitud en la ejecución de tareas y la correspondiente preocupación por “partes” de los objetos, situaciones o tareas. Esta última trae consigo una dificultad para detectar las totalidades coherentes.
Otra característica es debida a los problemas del habla y del lenguaje tales como retraso en la adquisición del lenguaje con anomalías en la forma de adquirirlo, empleo de lenguaje pedante, formalmente excesivo, inexpresivo, con alteraciones prosódicas y características extrañas del tono, ritmo, modulación, etc. Dentro de este marco se presentan dificultades para interpretar enunciados literales o con doble sentido y problemas para saber de qué conversar con otras personas. Aunado a esto se hallan las dificultades para producir emisiones relevantes a las situaciones y los estados mentales de los interlocutores.
4. Gonzales Silva, Freddy. (2006) Artículo El estudiante Asperger: una comprensión desde el enfoque de la alteridad. Venezuela. Educere Vol. 10 no. 35 Merdidad Dec. 2006.
Autismo: niños que han venido al mundo con una inhabilidad innata para generar el contacto afectivo con las personas, que generalmente proporciona la biología, de la misma manera que otros niños viven el mundo con carencias intelectuales o físicas. (Kanner 1943).
5. Cererols-Macia Ramón. Descubrir el Asperger. Creative Commons 2° Edición. España.
Hay una imagen estereotipada del autismo: la del niño encantador protegido por una campana de cristal. Muchos padres se han aferrado a ella durante decenios, confiados en que algún día se hallaría el mazo que hiciera añicos la barrera invisible. Se han propuesto varios tratamientos pero ninguno ha resultado eficaz. La campana permanece intacta. Quizás haya llegado el momento de abandonar tal imagen y tratar de formarse una idea real de la mente de los autistas.
Las investigaciones psicológicas y fisiológicas han demostrado que no viven en un mundo interno de especial riqueza, sino que son victimas de una alteración biológica causante de que su mente difiera mucho de la de los individuos normales. Mas, para fortuna de todos, el autista no esta fuera del alcance de las relaciones afectivas.
Los rasgos característicos de los autistas son el aislamiento, la preferencia por lo conocido y el gusto por las rutinas elaboradas. Algunos, sin embargo, son capaces de realizar complicadas tareas, con tal de que la actividad no exija juzgar lo que esta pensando la otra persona. Estos rasgos llevan a formas peculiares de conducta.
6. Frit Uta. (1991) Articulo El Autismo. Las raíces del autismo son biológicas en incurables, pero es mucho lo que puede hacerse para quien lo sufren lleven una vida más adaptada. Trends in Neurosciences, vol. 14 no. 10 (1991)
El autismo es un trastorno generalizado del desarrollo, de inicio precoz, que presenta alteraciones en la relación social, en la comunicación/lenguaje y en un espectro restringido de conductas e intereses. Constituye una de las alteraciones más graves del desarrollo, la conducta y la comunicación.
El autismo fue descrito por primera vez en 1943 por el psiquiatra Austriaco Leo Kanner; en 1971, Kolvin lo distinguió de la esquizofrenia, y no fue hasta 1998 cuando Rutter consideró esta entidad como un problema con una base biológica genéticamente determinada.
Desde 1943, y a pesar de las investigaciones realizadas hasta la actualidad, se desconocen las causas del autismo.
7. Hernández S., Mulas F., Morant A. (2001). Artículo Bases Neurobiológicas del Autismo. Revista Neurológica Clínica 2001; 2 (1) pp 163-171.
El Síndrome de Asperger (S.A.) es generalmente considerado como una forma de autismo y es llamado así por el psiquiatra alemán Asperger, quien fue el primero que describió sus características en 1940.
Las personas con S.A. tienen problemas en las áreas de Interacción Social, Comunicación y falta de Flexibilidad Mental. Ellos pueden carecer de imaginación, pueden tener intereses muy obsesivos y limitados y pueden manifestar fuerte adherencia a rutinas. Para hacer un diagnóstico deben presentarse en cada una de esas áreas tipos específicos y grados de alteración.
Habiendo dicho esto, no obstante, hay que subrayar que hay mucha variación en la gravedad general de las dificultades experimentadas, y que la forma en que esas dificultades se manifestarán variará. También hay que resaltar que cada persona con S.A. tiene una personalidad propia que se ha desarrollado a partir de experiencias individuales en su vida (igual que ocurre con todos nosotros).
Como el autismo, el S.A. es el resultado de un problema orgánico y no de la forma en que es educado el niño/a. A diferencia de las personas con autismo, las personas con S.A. tienen menos problemas con el desarrollo del lenguaje y es menos probable que tengan dificultades adicionales de aprendizaje. Las bases fisiológicas del autismo y el S.A. no están claramente comprendidas.
8. George Thomas, Penny Barratt, Heather Clewley, Helen Joy, Mo Potter, Philip Whitaker.Traducción: Ana Bollullo. Síndrome de Asperger, Una Guía para profesores.
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